miércoles, 6 de febrero de 2013

Fantasía

Creo que me he ganado a pulso un regalo, y quiero que sea esta fantasía, la puede cumplir usted si lo desea mi señor, (aun que también tengo que confesar que he imaginado a Diego de la Vega, mi nuevo amante). Le espero desnuda, solamente los tacones negros, esos que tanto le agradan, y el liguero con las medias de red, mojada, obviamente, porque no se le puede esperar de otro modo a usted mi amo, llena, con el rosario en mi dorso, y las geishas en el vientre, me dice: - Ven putilla, quiero usarte.- Y yo sumisa me agacho entre sus piernas queriendo parecer digna, pero al mismo tiempo sumisa, le desabrocho el cinturón y abro sus pantalones, siempre me encanta ver su miembro pasarle la lengua, comérmelo todo, llenarme la boca, masturbarle, restregar los senos en sus piernas, dejar que se llene las manos con ellos, estar llena, completamente ocupada. -amo,- diré ansiosa- métamela, por favor- y me pedirá que me ponga en cuarto patas, para verme llena, ver como saco las geishas, para que me use por delante, o el rosario por si desea hacerlo por atrás, sé que me usara así un rato, tomándome de las caderas, pero mi señor yo tengo ganas de que me lo haga contra la pared, frente al espejo de cuerpo entero, viendo como me toma desde atrás, jalándome el cabello, o de frente con el frio en la espalda y medio montada en usted, las manos inmovilizadas, para que me abofeteé con libertad, tengo ganas de que lo haga que me use hasta destrozarme, que me rompa el orgullo, por que invariablemente eso siempre me llena de placer. Sumisa, húmeda y a sus pies, le besa el miembro su Frine.