sábado, 19 de enero de 2013

¿Entrenando?

He de contarles de uno de mis últimos amantes, el cual conocí, por pura casualidad en una de las fiestas de uno amigos de mi amo, los cocteles corrían libres entre las mesas y entre un Martini y otro lo encontré, me acerque con discreción a mi amo quien también andaba por ahí y le pregunte por él, me dijo que era un arquitecto amigo de un amigo, me sonrió malicioso y me dijo: -¿Te gusta? ¿Te estás mojando verdad?- por respuesta me sonroje, -¡Quiero que te lo eches¡ Respondí bajito –Si mi amo- y me aleje a buscar a mi presa, no fue fácil, atraparlo, me llevo bastante tiempo, pero al tenerlo entre mis piernas me di cuenta que había valido la pena, diré que aun lleva en el pecho la energía de un novillo de Lidia, y tiene muy merecida su fama de macho cabrío, me desnudo sin prisas tranquilo, me sorprendió un poco la manera autoritaria con la que hablo, pero el juega a vainillas, así que me deje amar a su modo con firmeza en las estocadas de su maravilloso miembro, me puso de pie frente al espejo del hotel, y me dijo mírate, y agarraba mis pechos, -te la voy a meter desde atrás- parado detrás de mi comenzó a rosar su sexo con el mío sin penétrame, me dije –aguántate, Frine, no se la pidas- y el atormentándome con su maravillosa verga. La estocada no pudo ser más limpia, firme y hasta el fondo, rosaba todo mi sexo, y yo jadeaba, sus manos me recorrían entera y yo solo acertaba a agárrame firme del espejo, las piernas me temblaban con la amenaza de un orgasmo. Lo repetimos un par de veces más, siempre tranquilos, (vainilla) pero el que decía no interesarle el sado porque es ”cosa seria” siempre tenía una orden en los labios, cosas simples, pero una orden al fin, una tarde mientras me desnudaba acaricia mi clítoris y me dice: pídemelo, di que tienes ganas de que te lo meta, yo me dije aguanta, Fri, ahora se le olvida, entonces él me pone en un ángulo recto con un movimiento firme, se para detrás de mí y comienza a rosarme con su sexo, -Pídemelo Fri, pídemelo- yo mojada por la firmeza de sus actos y la autoridad de su voz le digo: -penétrame… POR FAVOR…-y entonces me la metió con fuerza tomaba mis cabellos y me ordenaba, tomaba mi cuerpo con firmeza, y entonces me dijo: -Me la vas a chupar, como solo tú sabes hacerlo- me senté en el borde de la cama y él me corrigió, - ¡!híncate¡¡- al hacerlo sobre las rodillas como es lo común, me vuelve a corregir: en cuatro patas,- confieso que me calentó este lado dominante, pero también me sorprendió porque era él quien decía que eso no le gustaba. Cuando se lo conté a mi amo me dijo: -lo estas entrenando para canela, putilla, lo dicho tu tiendes a perder a los hombres, se saco el cinturón acarició mi trasero y me comenzó a azotar, por puta, pervertidora y por placer. Desnuda y a sus pies, acaricio su miembro con la lengua mi amo