viernes, 28 de octubre de 2011

castigo



desnuda, hincada, con las manos amarradas como si implorara, aun que usted sabe que yo no suelo pedir gracia, acepto el castigo que me da. así desnuda y abierta, el ano dilatado y la vagina húmeda, con la boca ligeramente abierta, ardiente y dócil para usted, solo para usted mi amo, entregada de este modo, espero su castigo.