martes, 26 de abril de 2011

DESEO


Espero recuerde que una vez me lo pregunto.
Shibararetai

Liguero


Me ha llamado mi amo, justo cuando me preparaba para salir a trabajar, te llamare cuando quiera que te presentes, llegaras con ligueros y la mariposa, me he puesto tal como me lo ha pedido el liguero, encima un sobrio pantalón que oculte mis intenciones.
Me he sentido como en el closet, ocultando mi verdadera naturaleza, solo para liberarla ante usted amo.
Es excitante, burlar a la sociedad de esa manera, que pasaría si se enteraran que bajo la apariencia de tranquilidad, esta no solo un liguero, si no también, una sumisa dispuesta a servirle, que si por mi fuera llevaría solo el corset que deja libres los senos, y mi collar de perra, para echarme a sus pies, ya sea en su oficina o su casa seguirlo con los ojos bajos cuando viaja o me requiere.
Pero es verdad que también es delicioso, presentarle a l jefe la propuesta con un saco, y bajo la ropa, la mariposa, o el liguero, sentir que me podrían descubrir, es un acto morboso que me calienta, gracias amo por la tarde que me regalo… y por solicitarme este tipo de cosas

martes, 19 de abril de 2011

Gata en la azotea



Estoy ansiosa le confesé a mi amo el otro día, Esta muy caliente mi putilla me dijo mientras me miraba divertido, ¿así que esta noche te jugaras? ¿Tu sola o invitaras a alguien?
Había pensado en invitar a mi amigo morado y al verde.
¡Diviértete… mañana me cuentas!!!!
Llegue a casa y un baño tibio, me metí a la cama solo con el sostén y las tangas, pero esta vez hubo un cambio de planes llame primero a la mariposa, un pequeño arnés que estimula clítoris, punto g y ano tiene una fuerza que me hace venir con rapidez. siguió mi amigo morado (un dildo anal) con quien he jugado mucho últimamente abrió poco a poco mi dorso mientras el verde entraba en mi vagina me lo imagine a usted tomando mis pechos mientras otro entra en mi vagina, poniéndome a gatas para que se la chupe dejándome expuesta para quien desee tomarme y servirse de mí, descargando su simiente en mi ano en mi espalda mientras muerde mi hombro desde atrás.
Si, fui una gata aullando en la azotea, mientras la ciudad dormía yo me entregaba a usted y a sus deseos.
Desnuda espero su llamado

lunes, 4 de abril de 2011

MASTURBACIÓN


Quiero compartir este cuento, (que supongo que tendrá que ser en entregas) del que les hable espero no se tome a mal y les guste.

Subterránea (Gaby Martínez):
La mañana no era favorable: llovía pese a que el verano no acababa de empezar y, lo peor, me había levantado con la obsesión de lo mecánico, pensando que todo funciona por inercia, y se repite, y es aburrido, de manera que cuando bajé al andén sacudiendo el paraguas vi las escenas de siempre, y me pareció asqueroso. Ni siquiera preste atención a lucia – una vez capture su nombre mientras charlaba con alguien- que estaba de pie al lado de la papelera, como siempre. Con su minifalda, porque aquella temporada habían vuelto las minifaldas, como siempre todas las modas volvían. Digamos que simplemente la vi, después de alguna vez haber soñado con ella, como también vi al cincuentón de la chamarra de lino que cada mañana repasaba con reojos descarados a Lucía.
La muchedumbre se agolpaba en el andén, los días de lluvia tienden a espesarlo todo, el caso es que para cuadrar mi cotidiano universo matutino el único que faltaba era el chavito de los cómics, que acostumbraba subir dos vagones más allá.
Llegó la máquina con un estruendo equiparable a su retraso cuando se abrieron las puertas después de la primera avalancha, entramos Lucía, el cincuentón y yo. Quedé junto a ella, Hombro con hombro, y al comprender que era la primera vez que la tocaba pensé que quizás había esperanza, que no todo debía ser necesariamente igual.
Como las puertas tardaban en cerrarse, nos fuimos reubicando, buscando la mejor postura para los brazos y las piernas, nuestros cuerpos en forma de uve, sonó el pitido de cierre y ahí entro de un salto el freaky de los cómics, que, en su impulso, nos encaro sin remedio; quiero decir que Lucía y yo quedamos cara a cara, que su pecho se hundió en el mío y que sentí su respiración en el cuello.
-Hola- murmuré, supongo que pretendía aliviar la tensión.
-Hola- sonrió de nuevo-.Estoy empapada.
Y al decirlo, me pregunté el color de sus bragas, quise imaginar que no llevaba y que yo bajaba mi cremallera y de alguna manera la levantaba por las nalgas, la tumbaba sobre un lecho, de espaldas y allí mismo, sobre la multitud rendida, la penetraba, sus piernas rebotando contra caderas, elevándose sobre cabezas, la minifalda convertida en faja, en cinturón, sus tobillos golpeando pulseras, los relojes, las maletas de la gente alrededor mientras con los pies buscaba asideros en los estómagos y los muslos, contrafuertes para empujar mejor hacía mi y de ese modo empalarse mejor. Lo único cierto es que Lucía respiraba en mi cuello, que mi boca estaba a centímetros de su sien y cada vez que yo respiraba su pelo se movía, cada segundo la notaba mas prieta, más encima, se arqueaba contra mi tórax, por que el cincuentón ahora lo notaba se había logrado arrimar por detrás y, aun que miraba a cualquier parte, estaba seguro que restregaba su bragueta contra el culo de Lucía, que todavía respiraba más rápido sus senos bombeando en mi.

viernes, 1 de abril de 2011

Masturbación


En estos días que me ha faltado su presencia y a veces también su látigo he recurrido a la masturbación para calmar mis ansias, normalmente lo hago por vía vaginal nada mas, sin embargo me ha pedido que mantenga abierto el otro canal, por lo que de vez en cuando lo trabajo y hago uso del morado (dildo anal).
Hace poco haciendo trabajo de limpieza en mi hogar, encontré una selección de cuentos cortos eróticos que comencé a releer, no he podido evitar calentarme sobre todo por que con ese cuento en especifico me acuerdo mucho de cuando empezaba a salir con usted mi señor, y también de Ulises, asi que sin poder evitarlo me he estado masturbando toda la semana recordando las veces que en algún rincón usted me masturbaba a mi o yo a usted, de las veces que con Ulises en lugares muy públicos follabamos…
…Le he extrañado amo, como me proporcionaba placer al principio, como me exigia placer, debo de confesar, que sentí ganas de que me tome (como antes) contra el resquisio de una puerta solo para masturbarme o para que se la chupe. Regrese pronto que aquí bien caliente le espera su puta